---REFLEXIONES DOMINICALES----

DOMINGO 25 T. ORDINARIO

Dios nos busca para encontrarnos

Cuando algo se nos pierde, normalmente: nos desesperamos, empezamos a buscar de un lado para otro, y eso unido a la cólera que podamos tener, echamos la culpa a medio mundo de lo que se nos ha perdido…y cuando lo encontramos no sabemos qué decir o hacer ante los demás.

Hay un llamado especial del profeta: “Busquen al Señor, mientras se le encuentra; invóquenlo mientras esté cerca” (Is.55,6-9). Llamar para ser escuchados, porque cerca está el Señor. Él no es indiferente al sufrimiento humano, tanto así que se atrevió a decirle a Moisés: “escuché el clamor de mi pueblo” (Ex.3,7).

Pero la tarea es la misma de toda la vida: buscar, buscar, buscar para encontrar al Señor, porque siempre se le encuentra. Pero buscarlo sin desesperarnos, sin complicarle la vida a los demás, qué gran tarea!!!

Necesitamos el ingrediente especial que “le da el toque del sabor” a esa búsqueda. Y se llama FE!!! (cf.Mc.9,23).

El propietario que contrata trabajadores para su viña, es el evangelio de hoy (Mt.20,1-16). El busca trabajadores, porque los necesita, y los encuentra, los acoge, les da lo que merecen. A todos los trata por igual, no tiene preferencia por nadie, aún a pesar de que haya algunos que no acepten esa forma de proceder. El relato de Mateo termina con una especie de “sentencia” que se pone en labios de Jesús: “Así los últimos serán los primeros, y los primeros serán los últimos”.

Jesús sale a nuestro encuentro, no busca quién “es buenito” o quien no lo es. Su corazón, que es siempre misericordioso, según el salmo de hoy: “clemente y misericordioso” (Salmo 144), está abierto para todos. Pero sí se enternece hasta las lágrimas por los alejados, por los que no creen, por los que no esperan, por los que le dan la espalda incluso a pesar de que sepan que Dios nunca abandona (cf.Mt.28,20).

Pero una vez más espera que le invoquemos de verdad.

Nunca es tarde para hacerlo.

Dios nos busca para encontrarnos!!! ¿Dejaremos que Él nos encuentre y nos abrace?

P. JULIO VILLALOBOS, CM