---REFLEXIONES DOMINICALES----

DOMINGO 25 T. ORDINARIO

En el evangelio de este domingo se nos presenta al Señor Jesús dirigiendo una parábola sobre el reino de los cielos al igual que el domingo pasado que aprovechando de una pregunta que le hizo Pedro sobre cuantas veces debía perdonar al hermano ofensor. Después de enseñar que se debe perdonar siempre a través de la cifra que le da como referencia.
Ahí enseña sobre el reino de los cielos comparándolo con un Señor que quiere arreglar cuentas con sus deudores y que espera que ellos se comporten como él se comportó, perdonando la deuda a ruegos del deudor.
Este domingo en su enseñanza a los discípulos el Señor Jesús compara el reino de los cielos con un propietario que necesita contratar operarios para que vayan a trabajar a su viña, quedando para esto cuanto es la paga que van a recibir.
Llama la atención que sea el mismo propietario quien salga a buscar los operarios en las diferentes horas del día, digo llama la atención porque como propietario bien podría enviar a su capataz a hacer la tarea. Igualmente llama la atención que incluso a última hora este contratando trabajadores.
Todo esto me recuerda algo que muchas veces los creyentes olvidamos pero que está presente en toda la historia de la salvación: es Dios quien busca al hombre y cuando el hombre se deja encontrar puede experimentar el amor de Dios sobre su persona o el pueblo sobre si y cuando experimenta este amor entonces nace en el hombre o el pueblo un amor por Dios que lo ama. No somos nosotros los que hemos amado a Dios primero sino que es Dios quien nos ha amado primero y de ese amor hemos aprendido nosotros para amarle a Él, como aprende el niño recién nacido a amar a sus padres porque él se siente amado por ellos.
Volviendo al evangelio de este domingo y sobre la parábola por lo visto todos tenemos trabajo para realizar y que este se acaba con el final de la jornada y que toda ayuda es bienvenida porque entre todos se avanza más en la tarea del trabajo de la viña.
En la segunda parte de la parábola y que es el desenlace de la misma está el momento de realizar la paga a cada operario que recibe su paga según lo acordado pero que algunos creen que les corresponde más por haber trabajado más horas sin recordar que al inicio se acordó el salario y estuvieron de acuerdo.
Todos somos contratados para trabajar en la viña del Señor y todos sabemos cuál es la paga por hacerlo, el dueño da oportunidad hasta el final espero que lo sepamos aprovechar.  

P. JOSÉ EMILIO TORRES MOTTA, CM